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Quiero el divorcio, ¿cómo decirlo a la pareja y a los niños?

Si se da la noticia de forma desconsiderada e insensible los sentimientos de rencor y dolor que provoca el divorcio se ven incrementados. No obstante, no existe una forma fácil de decir al compañero que se quiere acabar con la relación. A continuación te damos algunos consejos que te pueden ayudar a dar el paso:

•Cónyuge:

· Encuentra un momento del día en el que puedas hablar tranquilamente con tu pareja. Sin que nadie los interrumpa.

· Antes de plantearle la problemática prepara psicológicamente a tu cónyuge, dile que tienes algo importante que decirle.

· Aborda el tema preguntando a tu pareja cómo cree que funciona la relación.

· Reflexiona sobre cómo ve la relación tu pareja y muéstrale tu apoyo para que vea que entiendes cómo se siente.

· Expresa tus sentimientos con calma y seguridad con tono de voz amable y suave. No ataques a tu pareja.

· Muestra en todo momento respeto hacia tu pareja. Ponte en su lugar.

•Niños:

· La noticia debes darla tú y tu pareja juntos.

· Cuando hables a tus hijos sobre la ruptura asegúrales que la separación no es por culpa suya, aunque no parezca que se sienten culpables.

· No critiques a tu pareja delante de ellos y no los pongas en medio.

· Tienes que estar atento, si tu hijo se toma el divorcio demasiado bien, puede que este ocultando sus sentimientos y que reaccione en el futuro de forma más brusca.

· Habla con tu hijo del divorcio e anímalo a expresar sus sentimientos.

· No dudes en llevar a tus hijos a un psicólogo si parecen necesitar ayuda

¿Amigos?

Una vez que se produce la ruptura en una relación hay muchos hechos que condicionan la relación posterior con nuestro cónyuge. En el caso de tener hijos la pareja ha de tener como objetivo primario mantener la estabilidad familiar que había antes de la ruptura en la medida de lo posible. En cambio, en caso de no haber hijos la forma de vivir la ruptura por parte de cada uno de los miembros será crucial.

•Ruptura con hijos:

· Cuando una relación de pareja con hijos es insostenible es preferible la separación si ello aporta un bienestar personal. El final del malestar puede tener efectos positivos en nuestras relaciones con los hijos, ya que a veces la relación padre e hijo se deteriora con los conflictos de pareja. Y a menudo la infelicidad de los padres se traduce en una mala educación para los hijos.

· Una vez separados los padres deberían mantener una relación de amistad y respeto. Un ambiente adecuado entre los padres facilita el equilibrio mental del niño. Es importantísimo para el niño que ambos padres sigan en contacto para todo lo que tenga que ver con el crecimiento de los hijos.

· La relación con ellos no ha de deteriorarse desembocando en una competición para conseguir el cariño de los niños. Ambas partes han de estar en el mismo bando para educarlos y ayudarlos a crecer e independizarse.

•Ruptura sin hijos:

·Si no tienes hijos, la relación que mantengas a partir de la ruptura la decidirán ustedes mismos, los implicados, pero evidentemente también dependerá de las heridas sufridas. La forma de vivir la ruptura por parte de cada uno de los miembros será crucial.

Los ciclos

El divorcio no es un trámite que se plantee de un día para otro. Generalmente necesita un proceso de evolución ya que la ruptura matrimonial es el último recurso que se utiliza cuando han terminado todas las posibilidades de felicidad de la pareja. El divorcio ocurre en varias etapas, y cada una de ellas requiere un cambio o una crisis en la estructura familiar. Durante estas etapas de crisis se pueden crear diversas patologías como consecuencia de la resistencia al cambio. No obstante, esto se puede prevenir.

• Etapa pre-ruptura

Esta etapa tiene su punto de partida justo antes del divorcio, cuando se empieza a evaluar la posibilidad de la ruptura matrimonial. Habitualmente se suelen buscar razones que permitan evitar este desenlace y frecuentemente se recurre a los hijos, ya sea utilizándolos como aliados o como razones para continuar.

• La ruptura

En este punto se acepta la incapacidad de resolver la situación. Es habitual no aceptar la responsabilidad del divorcio que tiene cada parte, en muchas ocasiones se culpa al otro o a un tercero sin examinar las responsabilidades propias. En realidad, en un divorcio o separación no hay víctimas ni culpables o inocentes. En esta etapa es importante que ambos sepan discriminar las funciones parentales de las maritales.

• La familia uniparental

En esta etapa una de las dos partes es la que se queda con la custodia de los hijos. Frecuentemente el que se queda con los hijos suele volcarse en ellos, cosa que puede crear el aislamiento y encierro de los hijos.

Una vez terminada la relación es muy importante que ambas partes reestablezcan las relaciones sociales, de lo contrario los niños no tendrán un patrón a seguir y pueden desviarse pudiendo llegar a sufrir trastornos en la conducta, abandono escolar, insociabilidad...

Otro punto conflictivo de esta etapa es la posible vuelta a casa de los padres (familia de origen) principalmente cuando se necesita asistencia económica ya que limita su independencia e intimidad.

• Volver a tener pareja

Una vez que se ha llegado a un punto de una cierta estabilidad puede aparecer la posibilidad de volver a contraer matrimonio. En esta etapa los hijos no deben ser el foco de atención, no deben ser ellos quién opinen o autoricen estas decisiones.

Sin embargo, es importante tener en cuenta a quién nos unimos ya que también tendrá una historia y contexto diferente al nuestro.

Infidelidad

La infidelidad suele aparecer cuando la confianza y la comunicación se rompen. Seguir con una relación que ha caído en la infidelidad es difícil, sobre todo recuperar la confianza perdida. Para poder seguir adelante la relación es necesario aceptar que el daño provocado, y querer repararlo para no volverlo a cometer.

¿Porqué hay infidelidad?

Las causas pueden ser diversas. Las más comunes son el distanciamiento con la pareja, la falta de comunicación y una rutina en la vida sexual de la pareja.

Los motivos por los que las personas son infieles, o se sienten tentados a serlo, suelen estar estrechamente relacionados con las mismas razones por las cuales no se comunican correctamente con la pareja. La lista de motivos de infidelidad es interminable y cuando intentamos analizar esos motivos descubrimos que la infidelidad no sucede espontáneamente, sino que hay un motivo que hace que suceda.

Muchos psicólogos creen que hombres y mujeres buscan con la infidelidad autoafirmarse, sentirse de nuevo atractivos y deseables.

¿Cómo reaccionar ante una infidelidad?

Perdonar la infidelidad no es imposible aunque cuesta muchísimo trabajo, sobre todo recuperar la confianza perdida que existió entre ambos.

· Lo primero que hay que hacer es ser honesto con nosotros mismos, fingir que todo sigue igual no es bueno ni para tí ni para tu relación.

· Si eres el que ha padecido la infidelidad tienes la última palabra: tu decides si continúas o no.

· Si necesitas ayuda acude a un terapeuta. No impliques a la familia y amigos si no es absolutamente necesario.

· Nunca se ha de aceptar continuar con la relación por el simple hecho de no quedarse solo.

· A veces una infidelidad puede ayudar a la pareja a reflexionar sobre la relación y a mejorarla.

· Si deseas salvar tu matrimonio lo primordial es no reaccionar con reproches y amenazas condenando moralmente al infiel.

Lo primero que debes de hacer es aceptar el hecho como tal, y si ambas partes desen salvar su matrimonio, deben hablarlo abiertamente, sin reproches y tratando siempre de buscar una solución.